Entrevista: Panooc

  • octubre 8, 2023 12:00
  1. Hola, el jueves 12 de octubre nos encontraremos en la pista de baile ¿podrías presentarte para la comunidad de Others to the Front?

Mi nombre es Panooc y soy une DJ/Productor/Músico Trans-masculino – soy originarie de Escocia pero viví en NYC durante 9 años, primero produciendo y lanzando música House & Techno antes de comenzar mi carrera como DJ y trabajando más activamente dentro de la escena nocturna queer, eventualmente convirtiéndome en parte del colectivo LGBTQ, XOXA NYC.

 

  1. Háblenos de XOXA NYC. ¿Cómo empezó todo? ¿Dónde se encuentra actualmente? ¿Cuáles son sus perspectivas de futuro?

XOXA NYC comenzó con mi pareja, Kira, en 2017 como una respuesta directa a un paisaje de la era Trump y una clara falta de representación LGBTQ en las alineaciones de DJ. Ella quería crear un espacio y organizar eventos que dieran protagonismo a artistas marginades, así como música de baile de calidad, y con el tiempo se ha transformado en un hermoso colectivo, mezcla y serie de eventos. Ahora estamos en nuestro sexto año y hemos tenido el placer de trabajar con un montón de grandes artistas de todo el mundo y el espectro de género – dicho esto, yo diría que somos uno de los pocos grupos LGBTQ FLINTA que todavía pone un gran enfoque en la música House en Nueva York. De cara al futuro, Kira y yo nos hemos mudado al Reino Unido, mientras que el resto del colectivo sigue fuerte en Nueva York. Estamos entusiasmades por ampliar nuestras conexiones con otros colectivos queer en Europa y ver a dónde nos lleva el camino. 🙂

 

  1. Al estar arraigade tanto en la escena queer neoyorquina como en la escocesa, ¿qué puedes contarnos sobre estas diferentes escenas? ¿Cómo ves su momento actual?

Volví a Escocia a mediados de 2020 y es emocionante porque estoy explorando una escena en la que no tuve muchas oportunidades durante mis años de formación. Dicho esto, Escocia es un país muy pequeño (unos 5 millones en total), así que la escena, incluso dispersa por todas las ciudades, es muy reducida. Hay grandes colectivos underground y grupos de fiesta que organizan eventos fantásticos, pero, dicho esto, Nueva York es un lugar mucho más grande, un punto de encuentro de la diversidad, y eso siempre se nota en los diferentes tipos de música que se pinchan, en la gente que acude a los eventos y en todo lo demás. Ambos tienen sus propias cosas especiales y, como ocurre con las nuevas generaciones, también aportan nuevas ideas.

 

  1. Tanto en Nueva York como en el Reino Unido, las escenas queer son una parte importante de la cultura house, sobre todo en comparación con las escenas continentales. ¿Cómo te ha influido personalmente la cultura house? 

En primer lugar, creo que la musicalidad de la música House ha tenido una gran influencia en mí, con las raíces originarias de Chicago que mantienen fuertes cualidades armónicas y melódicas, los grandes elementos percusivos que se encuentran en el sonido House clásico de Nueva York, los estados de ánimo profundos o felices… Me sentí atraíde por eso al principio y luego me di cuenta rápidamente de que podía abrazar mi homosexualidad (y ser viste y aceptade) mucho más dentro de la comunidad de la música House. Obviamente, la escena y el estilo de la música House han cambiado y son diferentes dependiendo de la ciudad o el país al que vayas -y quizás ahora no haya tantos espacios queer en la escena House «mainstream»-, pero sigue siendo un género al que siempre vuelvo y por el que siento mucho amor.

 

  1. También eres productore y músique de formación, tocas el saxofón. ¿Sientes que hacer música es muy diferente de pinchar como proceso creativo?

Aunque provengo de una formación musical más clásica y jazzística, la curva de aprendizaje a la hora de producir fue bastante larga. Primero fue aprender los elementos que forman parte de muchos ritmos de música house (batería, bajo, armonías comunes, etc.) y después aprender técnicas de producción (ecualización, reverberación, otros efectos, etc.). No hay duda de que se utiliza una parte diferente del cerebro entre ser DJ y producir, y diría que componer es un camino más largo y que requiere más tiempo para empezar a dominarlo, PERO es increíblemente gratificante. Creo que mi proceso de composición es similar al de mis sesiones de DJ: me gusta ofrecer al oyente algo imprevisible pero que funcione de forma sincronizada. Y en lo que respecta al proceso técnico entre las dos disciplinas, siempre trabajo el oído con ambas: si ajustas el ecualizador mientras eres DJ, utilizas las mismas herramientas cuando escribes un tema. Simplemente hay que entrenar mucho el oído hasta que eres capaz de distinguir los distintos elementos y lo que sonará bien o interesante.

 

  1. ¿Recuerdas el primer tema que tocaste en público? ¿Puedes contarnos cómo viviste esa experiencia?

Empezaré con mi primera experiencia en un concierto: me inicié como DJ con bastante cautela porque creo que en aquella época (al ser mujer de nacimiento) había mucha misoginia, incluso en los grupos de amigos DJ con los que me juntaba por aquel entonces, que eran predominantemente cis y heterosexuales, así que al principio me sentí bastante intimidade, tanto por aprender el arte como por tocar, lo cual era una locura porque había pasado años de mi pequeña vida de gira internacional tocando en conciertos de jazz delante de miles de personas. Pero era entrar en un mundo nuevo e intentar superar de nuevo la ansiedad por actuar, así que creo que la primera vez que toqué delante de alguien fue emocionante ver cómo se desarrollaba ante sus ojos. Recuerdo que uno de los primeros temas que pinché fue uno que me enamoró del género Deep House de Berlín, un tema de Tigerskin llamado «Feel For You«. Todo en ese tema me transporta a un lugar feliz y sensible, y todavía lo siento tan fresco.

 

  1. Cuando echas la vista atrás, ¿hay algo que eches de menos de aquellos primeros días de pinchadiscos? ¿Y algo que te alegre haber dejado atrás?

Echo de menos parte de la música que pinchaba entonces. Al darme cuenta de que llevaba años coleccionando música nueva y no revisando la que ya tenía, hace poco repasé mi colección y fue increíble volver a encontrar esos grandes temas que solía pinchar en aquellos primeros tiempos; casi todos siguen siendo actuales, pero algunos incluso se adaptan mejor a las tendencias actuales que entonces. Es genial cómo funciona esto con la música. Para responder a la segunda parte de la pregunta, me alegro de haber dejado atrás ciertas partes de la escena DJ que simplemente no me servían y eran problemáticas: con la fiesta y la libertad que conlleva, he experimentado comportamientos bastante oscuros (sobre todo por parte de hombres heterosexuales cis) y llegó un punto de ebullición en el que tuve que denunciarlo y alejarme. No echo de menos ese capítulo de mi carrera como DJ ni de mi vida, y siempre me aseguro de que otras personas, especialmente de la comunidad FLINTA, sepan que no tienen por qué pasar por lo mismo y que tienen apoyo…

 

  1. El informe FACTS de female:pressure dice claramente que las personas FLINTA siguen muy al margen de los grandes carteles y festivales. Cuenta que en algunas ciudades europeas, como Berlín o Londres, se están desarrollando nuevas escenas queer rave, pero aún están muy por detrás en recursos en comparación con las escenas dominadas por hombres cis. Sin embargo, en otras ciudades, como Madrid, sigue siendo habitual encontrar lineups de hombres blancos cis. ¿Qué opinas de esto? ¿Cómo crees que va a evolucionar en un futuro próximo?

Sí, no me sorprende en absoluto que se siga pasando por alto a les artistas FLINTA. Seguimos trabajando en una sociedad patriarcal con normas patriarcales muy arraigadas y, por desgracia, esto tiene un efecto negativo. En lo que respecta a los festivales (y depende de cuáles sean, porque no todos son iguales), no les presto tanta atención porque personalmente prefiero el ambiente de club, pero sé que en los festivales es donde se puede conseguir más dinero *quizá lol*, así que va a haber más competencia y selectividad por esos puestos. Creo que ahora hay mucha más inclusión de la representación queer en las alineaciones de estos eventos más convencionales y heterosexuales pero, al ser una comunidad minoritaria (especialmente la trans), creo que todavía va a ser una lucha continua por el respeto y la exposición durante algún tiempo. Podría contaros muchas historias de mis propias experiencias en eventos tanto heterosexuales como queer en los que he participado, que son a la vez positivas y bastante deprimentes, y creo que una gran parte de ello es que la gente no sabe qué hacer con el conocimiento de mi identidad y dónde encajo; puede resultar muy aislante y confuso. Creo que para los individuos del colectivo FLINTA, se trata simplemente de seguir perseverando en la existencia y en la creación artística (¡lo cual puede ser difícil en este mundo en el que vivimos ahora mismo!) y de estar abiertes a otres miembres de la comunidad e intentar no desanimarse demasiado por algunas de las tonterías que ocurren en la industria de la música y la vida nocturna. Creo que habrá más cambios importantes con el tiempo que crearán una escena más justa e incluso más inclusiva, a pesar de los defectos de la naturaleza humana, pero tenemos que seguir trabajando en ello.

 

  1. Fuiste le primere DJ que publicó una mezcla en nuestra serie de podcast House of Others, una mezcla maravillosa que nos ayudó a establecer el tono y el estilo del podcast. ¿Has seguido la serie desde entonces? 

Me lo pasé muy bien haciéndolo, ya que fue una buena sesión para echar la vista atrás y recordar los temas de house clásico y británico que me han inspirado en este viaje como DJ. He estado siguiendo más de los artistas que habéis estado lanzando para ello (¡me ha encantado el amor por mi música de algunos de los artistas también!) y creo que es una serie realmente grande porque no sé de muchas series de podcast queer que estén exhibiendo en gran medida la música del espectro house clásico. ¡Un gran respeto! 😀

 

  1. Ya que no eres principiante en esto de los podcasts y los programas de radio, ¿puedes recomendarnos algún podcast que realmente sigas y que puedas nombrar como tu favorito? 

Hay muchos podcasts que podría recomendar, pero uno que sin duda destacaría es la serie de podcasts Honcho: es un colectivo queer que organiza eventos y un gran festival de acampada todos los años en agosto cerca de Pittsburgh, y publican mezclas geniales de una gran variedad de artistas y géneros queer. Definitivamente, ¡recomiendo echarle un vistazo!

 

  1. Nos conocimos durante la pandemia a través de Parcha Party, una fiesta para recaudar fondos organizada por XOXA.En los momentos de autoconfinamiento, muches de nosotres, principiantes, tuvimos, en cierto modo, el tiempo de hacer estos nuevos contactos y conocer gente afín, amante de la música, mucho más allá de nuestras fronteras físicas. ¿Cuál ha sido tu experiencia al respecto? ¿Crees que la comunidad se hizo más fuerte y más grande después de la pandemia? ¿Existe una nueva escena postpandémica?

Lo sentí mucho durante esa época: la pandemia fue cuando empezamos nuestra serie de mezclas XOXA Blend. Era algo que queríamos hacer desde antes, pero creo que entonces no disponíamos de tanto tiempo y energía. Pero cuando empezamos durante la pandemia, fue una forma increíble de conectar con nuestra comunidad y crear algo relevante que continuaría con fuerza después. Al menos en Nueva York, la comunidad tiene la sensación de haber vuelto a sus raíces queer y BPOC, algo que me encanta. Puede que la escena haya olvidado parte de ese espíritu de comunidad solidaria ahora que hemos vuelto a la carrera de ratas habitual, pero por lo demás creo que la escena es mucho más saludable gracias a su diversidad, tanto en la música como en la identidad.

 

  1. ¿Hay algo que no puedas soportar en una pista de baile? ¿Cómo describirías tu pista de baile ideal? ¿Has vivido alguna vez algo parecido? ¿Cómo fue?

Sí, ¡jaja! No soporto las pistas de baile abarrotadas en las que los asistentes a la fiesta no son conscientes de la gente que les rodea. Es una pena cuando hay buena música pero la gente está entrando y saliendo de la pista continuamente (y está llena) u ocupando espacio sin ser corteses o agradables con la gente que les rodea. Mi pista de baile ideal sería una en la que todo el mundo tuviera su propio sitio para bailar y en la que todo el mundo, independientemente de su origen o identidad, se lo pasara bien y transmitiera buena energía a les demás de forma consensuada. Un ambiente y una experiencia similar se vivió recientemente en la celebración del fin de semana del Orgullo de Eris Drew y Octo Octa en Nueva York: todo el mundo estaba allí unido y era consciente de les demás ravers que le rodeaban. 

 

  1. ¿Puedes elegir una foto de tu galería que represente la cultura queer-rave y explicar por qué? ¿Puedes contarnos la historia que hay detrás de la foto?

Creo que hay muchas escenas diferentes que se pueden tomar de la cultura queer rave – esta foto fue sacada durante nuestro último evento del NYC Pride en Good Room en Brooklyn y fue una multitud realmente encantadora y diversa y otro ejemplo de gente que trae buenas vibraciones y respeto a los demás en la pista de baile.

**********

  1. Can you introduce yourself? What does our community need to know about you?

My name is Panooc and I’m a Trans-masc DJ/Producer/Musician – I’m originally from Scotland but I lived in NYC for 9 years, first producing and releasing House & Techno music before I began my DJ career and working more actively within the queer nightlife scene, eventually becoming a member of the LGBTQ collective, XOXA NYC.

 

  1. You are rooted both in the New York and Scottish queer scenes, what can you tell us about these different scenes? How do you see their current moment?

I moved back to Scotland around mid-2020 and it’s exciting because I’m getting to explore a scene that I didn’t have much opportunity to during my formative years. That being said, Scotland is a very small country (around 5 million total) so the scene, even dispersed over all the cities, is very small. There are some great underground collectives and party crews putting on some fantastic events but that being said, NYC is a much bigger place, such a hotspot of diversity and you’ll always find that with the different kinds of music being played there, the people going to the events and everything else in between. They both have their own special things going on and, as is with the next generations, they’re bringing new ideas to the table too!

 

  1. Both in NY and the UK, queer scenes are a big part of house culture, particularly when compared to continental scenes. How has house culture influenced you personally? 

First, I think the musicality of House music has had a big influence on me, with the originating Chicago roots upholding strong harmonic & melodic qualities, the big percussive elements you’d find in the classic NYC House sound, deep or uplifting moods… I was drawn to that initially and then quickly realized that I could embrace my queerness (and be seen and accepted) a lot more so within the House music community. Obviously, the scene and the style of House music has changed and is different depending on the city or country you go to – and there isn’t perhaps as many queer spaces in the “mainstream” House scene now – but it’s still been a genre that I always return to and have a lot of love for.

 

  1. Tell us about XOXA NYC. How did it all begin? Where is it at the moment? What are your future perspectives?

XOXA NYC began with my partner, Kira, starting it in 2017 as a direct response to a Trump-era landscape and a distinct lack of LGBTQ representation in DJ lineups. She wanted to create space and host events that would give a spotlight to disenfranchised artists as well as host quality dance music and over time it’s transformed into a beautiful collective, mix & events series. Now we’re in our 6th year and we’ve had the pleasure of working with a lot of great artists from across the world and genre spectrum – that being said, I would say that we’re one of the few LGBTQ FLINTA groups that still puts a big focus on House music in NYC. For the future, myself and Kira have moved to the UK whilst the rest of the collective are going strong in NYC – we still put on events there as it’s still home for us. We’re excited to expand connections with other queer collectives in Europe and see where the path takes us! 🙂

 

  1. You are also a producer, and a trained musician, you play the saxophone. Do you feel that making music is very different from djing as a work process? How so?

Even though I came from a more classically/jazz trained background with music it was still quite a learning curve where producing is concerned. First, it was really learning the elements that go into many House music grooves (with the drums, bass, common harmonies etc) and then really learning production techniques (with EQ’s, Reverb, other effects etc) – the beauty of it all is we’re always learning with this art! There is definitely a different part of the brain being used between DJing & producing, and I would say that writing is a longer, more time-consuming road to start to master BUT is incredibly rewarding. I feel like my process with writing is similar to that of my DJ set directions – I really like to give a listener something unpredictable but that works in synchronicity. And in terms of the technical process between the 2, I always just keep working on my ears with both – if you’re adjusting EQ’s whilst DJing, you’re using the same tools when you’re writing a track. It just takes a lot of training of the ear until you’re able to distinguish different elements and what will sound good or interesting.

 

  1. Do you remember the first track that you played in public? How did that first gig go? Can you tell us about that experience?

I’ll start with my first gig experience – I transitioned into DJing quite cautiously because I think at the time (being female assigned at birth) there was a lot of misogyny at bay, even with DJ friend groups I hung out with at the time who were predominantly cis & straight, so I felt pretty intimidated at first to both learn the art of it and play out which was crazy because I’d spent years of my little life touring internationally, playing jazz gigs in front of thousands of people! But it was stepping into a new world and trying to get over performance anxiety all over again so I think the first time I really played in front of anyone, it was exhilarating to see it unfold before your eyes. I can remember one of the first tracks I played out was one which really threw me in love with the Deep House genre from Berlin, it was a Tigerskin track called ‘Feel For You’. Everything about that track just transports me to a happy, sensitive place and it still feels so fresh for me. 

 

  1. When you look back, is there something you miss from those early days of djing? And something that you feel glad to have left behind?

I miss some of the music I used to play then! Realizing I had gone through years of just collecting new music and not reviewing what I already had for a long time, I went through my collection recently and it was amazing to find these great tracks again that I used to play in those early days – almost all of them are still fresh but some of them are even better suited to today’s trends than they were then! It’s so cool how that works with music! To answer the second part of your question, I feel glad that I left behind certain parts of the DJ scene that just weren’t serving me and were just problematic – with the partying and freedom that comes with the territory, I’ve experienced some pretty dark behavior (mostly from cis, straight male individuals) and there came a boiling point where I had to call it out and step away. I don’t miss that chapter of my DJing career or life and I’m always making sure that other people, especially from the FLINTA community, know that they don’t have to put up with experiencing the same kind of thing and that they have support..

 

  1. The FACTS report from female:pressure says clearly that FLINTA people are still very much left out of the big line ups and festivals. It seeks that in some European cities such as Berlin or London, new queer rave scenes are developing, but still lag well behind in resources compared to cis male dominated scenes. However, in other cities, like Madrid, it is still usual to find all cis white male men lineups. How do you feel about this? How do you think this is going to evolve in the near future?

This is such a complex question – yes, it doesn’t surprise me one bit that FLINTA artists are still being overlooked. We’re still very much working within a patriarchal society with very ingrained patriarchal standards and there is an unfortunate, negative trickle-down effect because of it. Where festivals are concerned (and it depends on which ones, because they’re not all created equal), I don’t really pay as much attention to them because I personally prefer the club setting but I do know that with festivals, that’s where bigger money can be found *maybe lol* so there’s going to be more competition and selectiveness for those spots. I do think there is a lot more inclusiveness now to queer representation on lineups in these more mainstream, straight events now but, being a minority community (especially trans), I think it’s going to be a continued fight for respect and exposure for some time still. I could tell you so many stories of my own experiences with both queer and straight events I’ve played that are both positive and pretty depressing and I think a big part of it is people not knowing what to do with the knowledge of my identity and where I fit in – it can feel very isolating and confusing. I think for FLINTA individuals and collectives, it’s just continuing to persevere with existing and making your art (which can be hard in this world that we live in right now!) and being open to other community members and trying not to get too disheartened by some of the nonsense that goes on in the music & nightlife industry – I think there will be more great changes over time that will create a fairer and even more inclusive scene, despite the flaws of human nature, but we just have to keep working on it. 

 

  1. You were the first dj to publish a mix in our House of Others podcast, a wonderful mix that helped us set the tone and the style of the Podcast. Have you followed the series since then? How do you see it? 

I really appreciate you asking me to do that mix – I had a lot of fun putting it together as it was a good session for me to look back on Classic & UK House tracks that have inspired me on this DJ journey! I have been following more of the artists you’ve been releasing for it (been loving the love for some of my music from some of the artists too!) and I think it’s a really great series because I don’t know of that many queer podcast series that are heavily exhibiting music from the classic house spectrum. Big respect! 😀 

 

  1. Since you are not new to podcasts and radio shows, can you recommend any podcasts that you really follow and that you can name as your favorite? Why?

There’s quite a lot of podcasts I could recommend but perhaps one I would definitely put forward is the Honcho podcast series – it’s a queer collective that puts on events and a big camping festival every August near Pittsburgh, and they publish great mixes from a variety of queer artists and genres. Definitely recommend checking it out!

 

  1. We met because, during the pandemic, you played the same XOXA NYC’s Parcha Party as Materia Hache and we connected to the live streaming of your set, which we found awesome. The self-confinement moments of the pandemic, many of us beginners had, in a way, the time to make these new contacts and meet like-minded, music-loving people well beyond our physical borders. What has your experience been regarding this? Do you feel that the community grew stronger and bigger after the pandemic? Is there a new post pandemic scene?

I felt this greatly during that time: the pandemic was when we started our XOXA Blend mix series. It was something that we wanted to do for a while before that but I think our time and energy wasn’t as spare then. But when we started during the pandemic, it was an amazing way for us to connect with our community and build something relevant that then would carry on strong thereafter. At least in NYC, the community certainly feels like it’s gotten back to its queer and BPOC roots, which I really love. The scene has maybe forgotten some of that supportive community spirit now that we’re back to the usual ratrace of it all but otherwise I definitely think the scene is a lot healthier with its diversity, both in music and identity.

 

  1. Is there anything that can happen on a dancefloor that you can absolutely not stand? How would you describe your ideal dance floor? Have you ever experienced something similar? How was it?

Oh yeah, haha! I really can’t stand packed dancefloors where party-goers aren’t being aware of the other people around them – it’s such a shame when there’s good music happening but the crowd are either shoving on and off of the dancefloor continuously (and it’s full) or taking up space and just not being courteous or pleasant to the people around them. My ideal dancefloor would be a busy one but where everyone had their own spot to dance in and everyone, no matter their background or identity, was just having a great time and giving good energy to the other people around them in a consensual way. A similar vibe and experience recently was at Eris Drew & Octo Octa’s Pride weekend celebration in NYC – everyone was just there in unity and conscious of the other ravers around them. 

 

  1. Can you choose a picture from your gallery that represents, in your view, queer rave culture, and explain why you think so? Can you tell us the story behind the photo? 


I think there’s so many different scenes you could take from queer rave culture – this photo was taken during our last NYC Pride event at Good Room in Brooklyn and it was a really lovely, diverse crowd and another example of people bringing good vibes and respect to one another on the dancefloor!

Dancing w/ Others 06/07/2023

  • julio 6, 2023 12:00

El jueves 6 de julio volvemos a llenar las pistas de baile de Siroco presentando la nueva escena de CDMX.

Ciudad de México es uno de los lugares donde la electrónica de baile underground se está renovando desde la óptica de la nueva cultura urbana latina. Y eso mismo hace Kodemul con sus tocadas.

House, UK Garage, Bass, Breaks en un continuo de baile y ritmo para encender la pista.

Nos visita, por primera vez en Madrid y en su primer tour por Europa, Kodemul promotor de las raves queer PorDetroit que se desarrollan entre CDMX y Los Angeles. Kodemul ha desarrollado un universo propio, inequívocamente mexicano, a partir del sonido del techno y el house de Detroit más puros.

El OPEN DECKS tendrá lugar en la sala lounge de Siroco. afrohouse / breaks / breakcore / deep / experimental / groove / hardcore / house / latina / MENTAL / Reggaetón / techno / trance serán los beats que podréis encontrar en este elenco que vuelve a poner a la otredad al frente!

Porque la fiesta también puede ser un laboratorio donde aprender y compartir y nos gusta la idea de que sea con vosotres.

Todes somos DJs, todes bailamos. En nuestras fiestas la distancia entre el dancefloor y la cabina es mínima. Ser Dj es ser interprete de las emociones y la vibración del dancefloor. Las sesiones más maravillosas son momentos de comunicación perfecta entre el dancefloor y la cabina. El hecho de que muchos hayan proyectado su masculinidad competitiva y jerárquica sobre el mundo de la música electrónica no nos hace olvidar los principios profundos de dónde venimos:
En la pista y en la cabina nadie es más que nadie.

Va a ser una noche muy especial

LINEUP

CLUB
KODEMUL
MATERIA HACHE
PERCOLATOR JR

LOUNGE
RASPUTIA
HYDRA
GMNX
FALSX
DJ AMOON
DAVE GOMEZ
CHOWA

Te esperamos el 06/07 en Siroco a partir de las 00h para sudar bailando al ritmo de la escena underground de CDMX.
Nos vemos en la pista!

Eventos: Dime qué fiesta montas y te diré quién eres

  • mayo 29, 2023 18:00
  • Nuestros eventos quieren ser algo más que fiestas, buscan ser el reflejo de un estilo de vida. Un entorno seguro sin prejuicios donde conceptos como el tiempo y el espacio se vuelven realmente relativos y lo único que importe sea la pista de baile y la energía colectiva del queerpo de baile.
    Un fenómeno cultural con una desviación interminable y dinámica. Somos salvajes. Un espacio lúdico para la autorrepresentación de les marginades, de la otredad, de nosotres,  al ritmo sincopado de la música de baile.
  • La cultura de baile underground siempre ha sido un dispositivo político que ha permitido generar entornos seguros para las identidades disidentes. Ese es el milagro del ritmo sincopado: generar nuevas comunidades caracterizadas por composiciones más plurales y abiertas.
  • En Others queremos que venir a nuestras fiestas sea llegar a un espacio-casa y sentirlo como familia-comunidad, acoger a todes aquelles que no se sientan o no quieran sentirse parte del sistema que devora a pasos agigantados. Queremos cambiar las normas del juego donde otres se sientan identificades porque otres podemos ser todes.
  • La fiesta siempre está abierta, sucede por sí misma sin someterse a un orden y desde ahí hace política. La clave es la apertura y horizontalidad de su estructura.
    No tenemos el menor deseo de definir la pista de baile o de elaborar dogmas acerca de cómo deba crearse: ha sido creada, será creada y seguirá siendo creada en el proceso de habitarla y vivirla; eso es lo que nos importa. Nuestras fiestas son solamente el conducto de una energía ya existente. 

DIME QUÉ FIESTA MONTAS Y TE DIRÉ QUIÉN ERES

***********

  • We want our events to be more than just parties, we wish them to be the reflection of a lifestyle. A safe environment without prejudices, where concepts such as time and space become truly relative and the only thing that matters is the dance floor and the collective energy of the dancing queer body.29
    A cultural phenomenon with an endless and dynamic deviation. We are the wild ones. A playful space for the self-representation of the marginalized, of the other, of us, all to the syncopated rhythm of dance music.
  • Underground dance culture has always been a political device that has allowed to generate safe environments for dissident identities. That is the miracle of syncopated rhythm: to generate new communities characterized by more plural and open compositions.
  • At Others we want coming to our parties to mean coming home and feeling it as a family/community, welcoming all those who do not feel or do not want to feel part of the rapidly and dramatically devouring system. We want to change the rules of the game. Anyone can be an(-)other.
  • The party is always open, it occurs self-rulingly, without submitting to an order, and from there it makes politics. The key is the openness and the horizontality of its structure.
    We have no desire to define the dancefloor nor to elaborate dogmas about how it should be created: it has been created, it will be created and it will continue to be created in the process of inhabiting and living it; that is what matters to us. Our events are merely conductors of an energy that is already there.

TELL ME WHAT YOUR PARTY IS
AND I’LL TELL YOU WHO YOU ARE

Presentación: Others to the Front

  • mayo 17, 2023 13:12

Others to the Front empezó a esbozarse en enero de 2021. Tuvimos una primera aparición en público en Specka, en marzo, con mascarillas, sentades en mesas aún y rodeades de amigues. Significó mucho, pero no el baile que esperábamos. Durante el verano se fue prendiendo la llama de algo que terminó por explotar en septiembre de 2021, con la intención de queerificar y politizar las pistas de baile de Madrid poniendo a la otredad al frente.

A lo largo de 2021 y 2022, HOLE fue la fiesta que articuló principalmente nuestra presencia en la escena madrileña. HOLE fue un espacio para la expresión de otres, tanto en la cabina, como en la pista, que tradicionalmente no han cabido en los criterios de selección tradicionales de los clubs. También durante este tiempo, celebramos eventos con colectivos afines como Xoxa NYC, Bleak.WTF de Berlin, House of (S)PUNK de Barcelona o N1GTHNO1SE de Madrid. 

Desde mayo de 2022 publicamos el podcast House of Others, dedicado específicamente a la recuperación del house underground, que lleva ya veinte entregas de djs de ambos lados del atlántico. En julio hicimos nuestro primer OTHERS OPEN DECKS, los cuales han sido un laboratorio de aprendizaje y de compartir conocimiento.

En marzo de 2023 se celebró el último HOLE, y con este cierre se abre una nueva fase para Others to the Front: GL!TZ* es la nueva apuesta del colectivo en la que queremos presentar la dimensión local y comunitaria de la escena queer-rave transnacional.

**********

BIO OTHERS TO THE FRONT

Others to the Front began to get together in January 2021. We made our first public appearance in Specka, in March, with masks on, sitting at tables and surrounded by friends. It meant a lot, but it hadn’t been the dance we had hoped for. During the summer the flame lit up, a flame of something that ended up exploding in September 2021, with the intention of queerifying and politicizing the dance floors of Madrid by putting the other to the front.

Throughout 2021 and 2022, HOLE was the party that mainly basically marked our presence in the Madrid scene. HOLE was a space for the expression of others, both in the booth and on the dancefloor, others who have not traditionally fit into the traditional club selection criteria. During this time, we also held events with like-minded collectives such as Xoxa NYC, Bleak.WTF from Berlin, House of (S)PUNK from Barcelona or N1GTHNO1SE from Madrid. 

Since May 2022, we have been broadcasting the podcast House of Others, which is dedicated specifically to the recovery of underground house music and has already twenty installments of DJs from both sides of the Atlantic. In July 2022 we held our first OTHERS OPEN DECKS, which constituted a platform of learning and sharing knowledge.

In March 2023 the last HOLE was held, and with this closing a new phase opened for Others to the Front: GL!TZ* is the collective’s new challenge in which we want to present the local and communitarian dimension of the transnational queer-rave scene.

Alianzas: Others Needs Others

  • mayo 14, 2023 18:00
  • Others se entiende como una infraestructura de redes de afinidad y afectos en permanente construcción, entendiendo que lo personal es político, reconociendo como social y sistémico lo que anteriormente era percibido como algo aislado e individual.
    La colaboración, la conexión, la creación colectiva y el apoyo mutuo están en el centro de todo lo que ocurre aquí. Construimos juntes para llegar más lejos, codo con codo, porque soles podemos pero con amigues y aliades siempre es mejor.
  • Nos unimos al discurso original del Acid House: Peace, Love and Unity. Paz porque en la violencia siempre ganan los poderosos. Amor porque los afectos son el lubricante necesario para el apoyo mutuo y la reciprocidad. Y Unidad porque en la pista de baile nadie es más que nadie, y porque como siempre ha sucedido:
    Unidos resistiremos, divididos caeremos.
  • Hasta el momento hemos creado alianzas con los siguientes colectivos centrados en la música de baile y en la visibilidad de la comunidad queer & bipoc: XOXA NYC con base en Brooklyn, BLEAK.WTF entre Berlín y Nueva York, HOUSE OF (S)PUNK en Barcelona, SOFT SPOT asentades en Hannover y N1GHTN01SE en Madrid.
    Tenemos colaboraciones calentitas a la vuelta de la esquina que están por-venir.
  • Necesitamos crear una red crítica que cuestione todo para la construcción de una comunidad no complaciente con lo que el sistema cisheteropatriarcal y sus estructuras ofrecen.
    Nos unimos a otros colectivos con ideas afines para potenciar nuestra visión común, creando una red de colaboración que apoye a nuestra comunidad, nuestros deseos, nuestros proyectos y nuestra imaginación.

***********

  • Others is understood as an infrastructure of networks of affinity and affection which finds itself constantly in progress, understanding that the personal is political, recognizing as social and systemic what was previously perceived as something isolated and individual.
    At the core of everything that happens here is our collaboration, connection, collective creation and mutual support. We build together to go further, side by side, because alone we can but with friends and allies it is always better.
  • We join the original idea of Acid House: Peace, Love and Unity. Peace because in violence the powerful always win. Love because affection is the necessary lubricant for mutual support and reciprocity. And Unity because on the dance floor nobody is more than anybody, and because as it has always been:
    United we stand, divided we fall.
  • So far we have created alliances with the following collectives that focus on dance music and the visibility of the queer & bipoc community: XOXA NYC based in Brooklyn, BLEAK.WTF between Berlin and New York, HOUSE OF (S)PUNK in Barcelona, SOFT SPOT seated in Hannover and N1GHTN01SE in Madrid.
    We have hot collaborations coming up just around the corner.
  • We feel the need to create a critical network that questions everything, in order to create a community which is uncomplacent with what the cisheteropatriarchal system and its structures offer.
    We join other like-minded collectives so as to empower our common vision, creating a collaborative network to support our community, our desires, our projects and our imagination.

Las escenas locales importan: Hackney

  • mayo 13, 2023 13:12

Las escenas locales importan. Marie Malarie y Michelle Mannetti se reclaman abiertamente parte de la escena del Este de Londres. Más concretamente de Hackney ¿De dónde sale esta escena queer que se reclama de uno de los barrios obreros con más historia e identidad de Londres?

La cultura underground no es nueva en Hackney. Desde los años sesenta en adelante, Hackney ha sido un hervidero cultural calentado por los soundsystems y por una multitud de locales pequeños y medianos donde la diáspora anglocaribeña se recomponía como comunidad. 

En los años noventa, Hackney fue lugar de emisión de cientos de radios piratas que emitían Drum and Bass las veinticuatro horas del día. En el cambio de siglo Hackney fue escenario de las épicas raves del colectivo Bedlam, con los míticos Liberator (Julian, Chris y Aaron) como cabezas visibles de una escena que aún continúa viva.

Hackney fue el lugar de nacimiento de todo un género musical, el grime, cruce de distintos estilos hip hop y electrónicos, que marcó los primeros años del siglo XXI y se convirtió en la banda sonora de las periferias multirraciales londinenses. 

Pero como en tantos otros barrios populares con identidad cultural no sumisa, las fuerzas de la gentrificación y la especulación hicieron presa a Hackney con los Juegos Olímpicos de Londres 2012 como motor. La expulsión de muchos de sus habitantes originales y la subida de los precios de la vivienda puso seriamente en peligro la existencia de la escena underground de baile de Hackney. 

A lo largo de toda esta historia, Hackney siempre ha sido el hogar de espacios queer alternativos a los clubes gay tradicionales del centro de Londres. The George and Dragon o Boombox fueron espacios que marcaron una época. Como muchos otros locales underground, los locales queer más celebrados del barrio fueron cerrando, hasta que dos veteranos de la escena, Dan Beaumont y Matt Tucker, abren en 2009 Dalston Superstore, espacio queer que desde un primer momento aspiraba a aglutinar a la comunidad queer del barrio y ampliarla incluyendo su radio de influencia a todo Londres. 

Desde entonces, Hackney no ha dejado de crecer y consolidarse como centro de una nueva escena queer, con Michelle Mannetti y Marie Malarie como figuras reconocibles dentro de esta escena, que recoge la antorcha de la tradición underground de Hackney.

**********

HACKNEY STATE OF MIND

Local scenes matter. Marie Malarie and Michelle Mannetti openly claim to be part of the East London scene. More specifically, Hackney. Where does this queer scene, a scene which appears is one of London’s most historical and identifiable working class neighborhoods, come from?

Underground culture is not new to Hackney. From the 1960s onwards, Hackney has been a cultural hotbed, heated by sound-systems and a multitude of small and medium-sized venues where the Anglo-Caribbean diaspora got together as a community. 

In the nineties, Hackney was a broadcasting site for hundreds of pirate radio stations that played Drum and Bass around the clock. At the turn of the century, Hackney has turned into the scene of the epic raves of the Bedlam collective, with the mythical Liberator (Julian, Chris and Aaron) as the visible heads of a scene that is still alive.

Hackney became the birthplace of a whole musical genre, grime, a cross between different hip hop and electronic styles, which marked the early years of the 21st century and turned into the soundtrack of London’s multiracial peripheries. 

But as in so many other popular neighborhoods with a non-submissive cultural identity, the forces of gentrification and speculation took Hackney by storm with the London 2012 Olympic Games. The expulsion of many of its original inhabitants and rising house prices seriously jeopardized the existence of Hackney’s underground dance scene. 

Throughout all this history, Hackney has always been home to alternative queer spaces as an opposing force to the traditional gay clubs of central London. The George and Dragon or Boombox were spaces that marked an era. Like many other underground venues, the most celebrated queer venues in the neighborhood were closing, until two veterans of the scene, Dan Beaumont and Matt Tucker, opened Dalston Superstore in 2009, a queer space that from the beginning aspired to bring together the queer community of the neighborhood and expand its radius of influence to include the whole of London. 

Since then, Hackney has continued to grow and to serve as the center of a new queer scene, with Michelle Mannetti and Marie Malarie as recognizable figures within this scene, which picks up the torch of Hackney’s underground tradition.

GL!TZ*

  • mayo 3, 2023 13:12

MANIFIESTO

GL!TZ* como re-vuelta a los orígenes y los valores del house y el techno, una propuesta que busca consolidar una pista de baile justa y segura para todes. La cultura rave se ha convertido en un método autogestionado para la construcción de comunidades de iguales desde sus orígenes contraculturales, afroamericanos y gays en Detroit, Chicago y Nueva York.

GL!TZ*como la otredad, lo queer, la cultura rave. La pista de baile es el hábitat de la comunidad donde las relaciones sociales, políticas, afectivas, sexuales se atan a la cadencia incesante del bajo, que nos llama a mezclarnos en el dancefloor. Nadie es más ni menos que nadie en la pista de baile.

GL!TZ* como realidad impertinente, como devenir abierto, como baile infinito, como cuerpo de baile revolucionario. No hay experiencia sin extrañamiento, transgresión, desajuste, descolocación, tránsito, interrupción…

GL!TZ* como grito empoderado que reclama el derecho de autodeterminación de los queerpos que han tomado el escenario antagonista central y tienen la potencia de agregar las nuevas luchas anticapitalistas, post-género y postcoloniales.

GL!TZ* como políticas de la noche, como acción donde poder crear, desear y sentir nuevos imaginarios que pongan en jaque, desplacen, cuestionen el imaginario cisheterocapitalista impuesto; donde dejarnos atravesar por la música y bailar con ferocidad y asimetría entre lo zigzagueante y lo desgarrado en busca de la agitación individual y colectiva.

Del derecho de admisión por gorilas en garitos,
para gente blanca, hetero y guapa,
al baile de cuerpos disidentes, tullidos y sudorosos.
Nuestro cuerpo pide movimiento, y no se lo vamos a negar.
Necesitamos la pista de baile, ahora más que nunca.
No sólo la queremos, también la necesitamos.
Somos salvajes.

GL!TZ* 

 

***********

 

MANIFESTO

GL!TZ*, as a re-turn to the origins and values of house and techno, an idea that seeks to consolidate a fair and safe dance floor for all. rave culture has become a self-organized method of building communities of equals, ever since its countercultural, African-American and gay origins in Detroit, Chicago and New York.

GL!TZ* as an otherness, queer, as rave culture. The dancefloor is the habitat of the community, a habitat where social, political, affective, sexual relations are tied to the incessant rythm of the bass, which invites us to blend on the dancefloor. No one is more or less than anyone else on the dancefloor.

GL!TZ* as an impertinent reality, as an open path, as an infinite dance, as a revolutionary dancing body. There is no such thing as experience without estrangement, transgression, maladjustment, dislocation, transit, interruption…

GL!TZ* as an empowered howl to claim the right of self-determination of queer bodies who have taken the central antagonistic stage and have the power to aggregate the new anti-capitalist, post-gender and post-colonial struggles.

GL!TZ* as politics of the night, as an action where we can create, desire and feel new imaginaries that challenge, dislodge and doubt the imposed cisheterocapitalist imaginary; where we can let ourselves be run over by the music, and dance fiercely and asymmetrically between the disheveled and torn, in search of individual and collective frenzy.

From the right of admission by bouncers in clubs,
for white, straight and beautiful people,
to the dance of dissident, crippled and sweaty bodies.
Our body asks for movement, and we will not deny them it.
We need the dance floor, now more than ever.
We don’t just want it, we need it.
We are the wild ones.

GL!TZ*

Manifiesto: It’s time for the Others

  • mayo 1, 2023 18:00
  • Others to the Front nace del deseo de crear un espacio inexistente y necesitado, donde sea posible una crítica desde la música y el baile, una crítica a un sistema que nos oprime y que nos dicta reglas a las que no pertenecemos, ni queremos pertenecer. 
  • Others to the Front es una apuesta política de transformación, intervención y acción desde la pista de baile, el club, la música, la mezcla. A la vez que pinchamos y bailamos producimos reflexión y contenido.
    Nuestro método es la autogestión, el trabajo cooperativo, el apoyo mutuo y la toma de decisiones anti-jerárquicamente en asamblea. 
  • En Others queremos que la dimensión central a construir sea la colectiva, poniendo al común las herramientas, el conocimiento o el tiempo de cada une.
    La música electrónica de club, como en cada disciplina, está completamente invadida por un carrerismo personal que se presenta como única forma de escape a una precariedad generalizada.
    Creemos que una de las maneras de superar esta situación es mediante una gestión socializada de los escasos recursos que este modelo genera, para ponerlos en valor y en uso colectivo. 
  • En Others queremos construir comunidad:
    • Frente a un entorno del club y de la noche dominado por cis-hombres blancos heterosexuales que definen quién está dentro y quién no.
    • Frente a una pista de baile que solo responde al consumo fácil de cuerpos y dinero.
    • Frente a un mundo banalizado por la fama.

¡Ha llegado el momento de Others to the Front!

***********

  • Others to the Front was born from the desire to create a non-existent and needed space, where it is possible to criticize, through music and dance, a system that oppresses us and which dictates rules to which we do not belong, nor to which we want to belong. 
  • Others to the Front is a political bet of transformation, intervention and action coming from the dancefloor, the club, the music, the mix. While we DJ and dance we create reflection and content.
    Our method is self-organization, cooperative work, mutual help and horizontal decision-making in assemblies. 
  • In Others we wish the main dimension we build to be the collective one, putting the tools, the knowledge or the time of each one of us to communal use.
    Electronic club music, as in every discipline, is completely invaded by a personal careerism that is presented as the only way to escape from a generalized precariousness.
    We believe that one of the ways to overcome this situation is through a socialized utilization of the scarce resources that this model generates, to give them value and put them to collective use.
  • At Others we want to build community:
    – Against the club and nightlife environment dominated by cis-white heterosexual men who define who is in and who is out.
    – Against a dance floor that only responds to the easy consumption of bodies and money.
    – Against a world trivialized by fame.

It’s time for Others to the Front!

Podcast: House of Others

  • mayo 16, 2022 09:59

House of Others
Nuestra definición de la música House

Give me that house music to set me free
Lost in house music is where I wanna be

Marshall Jefferson, Move your Body (the house music anthem)

House Of Others es el nombre que le damos desde Others to the Front al propósito de traer de vuelta la música house a su público legítimo. Un podcast mensual que retratará los diferentes tonos y variedades del house, ya sea vocal house, deep house, acid house, hip house, Garage, UK Garage, Speed ​​Garage. Le pediremos a nuestres djs favorites que elaboren y que construyan su definición del house en sesiones sin los límites de tiempo habituales en los podcast, de al menos dos horas de duración, o más si le dj necesita más tiempo para dar cuenta completa de su/nuestra definición de música house.

No se trata tanto de buscar una “autenticidad” o un sonido purista como de trasladar a todes una cultura house que, en el continente europeo, y muy especialmente, en la escena madrileña, tanto del pasado como en la actualidad, ha sido ninguneada. Pocos subgéneros de la música electrónica han sido más descuidados, despreciados, mercantilizados y distorsionados en su sentido como la música house. 

El house nació durante los años 80 como un sonido totalmente nuevo en los clubs gays negros de Chicago, como The Warehouse, primero, y The Music Box, después. Allí, gente como Frankie Knuckles y Ron Hardy desbordaron los límites de la música disco y la electrónica, yendo más allá de las convenciones de la «canción pop» y centrándose en crear una cadencia rítmica inagotable en la que los paisajes sonoros se transforman y se desarrollan en, y junto a, otro.

En las sesiones de Knuckles y Hardy el clímax casi constante del disco se transforma en una sucesión de temas secuenciados que se encabalgan en un continuum diseñado para tener sentido hasta el amanecer; dieron origen no solo a la house music sino a lo que, hasta el día de hoy, consideramos un DJ set de baile.

La música house saltó por primera vez a Europa en la isla balear de Ibiza, que aún conservaba en gran medida el sentimiento hippie underground de los setenta. Pioneros, hoy penosamente infravalorados, como José Padilla o DJ Alfredo fueron los primeros en este lado del atlántico de hacer bailar la nueva música de Chicago y New York en un dancefloor blanco y europeo en la atmósfera anything goes de la isla en la época. 

Y desde sus primeros pasos baleares, el house llegó a Londres, donde la nueva música estalló al servir como combustible para la primera generación de fiestas rave, que literalmente se extendieron por absolutamente todo el Reino Unido, generando tanto pánico y confusión en los medios de comunicación y la política mainstream, como un estado de ánimo sin precedentes de euforia y utopismo político en una juventud británica post-thatcherista, por lo demás completamente maltratada por el paro y el neoconservadurismo en ese momento.

El Reino Unido ha mantenido desde entonces una viva y dinámica cultura house underground que se ha fusionado y ha mutado con muchos otros estilos que tienen origen en la bass music anglojamaicana. Estilos como el UK Garage o Speed ​​Garage van y vienen en un constante proceso de comunicación con las comunidades afroamericanas y latinas de los Estados Unidos. 

Hecha esta excepción anglojamaicana, es dentro de las comunidades afroamericanas de los Estados Unidos donde la escena de la música house siempre ha ido evolucionando y creciendo. Lugares como Chicago, Nueva York o Detroit, donde el sonido del house está prácticamente incorporado al celebrado techno de la ciudad del motor, siempre han sido los primeros de la lista, pero también la crucial escena house/garage de Nueva Jersey o la escena club de Baltimore han mantenido vivo el verdadero espíritu de la house music a un nivel bastante underground.

El auge del turismo masivo de club en Ibiza, por otro lado, ha banalizado los sonidos balearic house que alguna vez fueron innovadores en la isla, tanto como el dinero lo ha permitido, convirtiéndolos en una especie de sonido intrascendente, y convencionalmente optimista para hombres y mujeres con cuerpos normativos  y mercantilizados en exclusivas fiestas al pie de piscinas en suntuosas villas de recreo y en superclubs diseñados para imitar los estilos de vida de los superricos. 

Los sonidos diluidos de ese sonido tristemente funcional llamado tech-house, que no es ni techno, ni house, han terminado de fijar la imagen completamente distorsionada del house como un estilo superficial frente a los sonidos centroeuropeos blancos, supuestamente más sofisticados. Mucho daño de megafranquicias de entretenimiento como Elrow, que no son más que parques temáticos para europeos blancos de clase media en busca de experiencias de evasión convencional.

Madrid y el continente europeo han pasado por una serie de años en los que un techno sin alma, proveniente en su mayoría de la industria berlinesa de clubs, con su enorme capacidad para monetizar y cooptar, ha sentado las bases para una ola interminable de techno convencionalmente designado como «oscuro», que ha ido degenerando hasta convertirse en un sonido mercantilizado y hueco lleno de gestos teatrales que intentan suplir espectacularizadamente un sonido acuoso. Creemos que es el momento adecuado para traer de vuelta los sonidos liberadores del house a las mentes y cuerpas de todes.

La música house, descendiente de las personas y la cultura negra y queer, ha creado un sonido maravilloso y mágico que se mete dentro de nuestras cuerpas y nos hace bailar hasta liberar toda la energía en la pista de baile, creando experiencias profundas de libertad, tanto colectiva como individualmente. La música house ha prosperado por igual en los sótanos de pequeños clubes queer y en las fiestas de verano al aire libre en los hoods afroamericanos o latinos. Las crews de baile, ya sean de vogueing, jitting, footwork o breakdance, son una parte clave de esta cultura. Una cultura del baile, que como diría el propio DJ Qu, uno de los productores de Nueva Jersey que ha llevado el house más lejos en los últimos años, “no es lo mismo que moverse al ritmo de la música”.

Esto es una invitación a compartir una música que desplaza sin pedir nada a cambio
Una música que de alguna forma es nuestra también y nos la quisieron arrebatar; queremos que sea también tan vuestra, que luchemos juntas para resignificar la pista de baile y por consecuencia el sonido duro e incidente del house.

House is a feeling, recupéremoslo

 

Lincoln Park Music Festival 2008, Newark, Nueva Jersey

 

House of Others
Our definition of house music

 

Give me that house music to set me free
Lost in house music is where I wanna be

Marshall Jefferson, Move your Body (the house music anthem)

House Of Others is the name we give in Others to the Front to a particular aim to give back house music to its legit crowd. A monthly podcast mix will portrait the many different tones and strains of house music, be it vocal house, deep house, acid house, hip house, Garage, UK Garage, Speed Garage. Deep liberating groovy sounds more than pure genre definition is what we aim for. We will ask our favorite djs to spin their definition of house music in long special mixes, at least two hours long, or longer if the dj needs more time to give a full account on her/his/their/our take on house music.

Few electronic music subgenres have been more neglected, despised, commodified and distorted than house music. Born during the 80s as totally new sound in the black gay clubs of Chicago. There the likes of Frankie Knuckles and Ron Hardy, Larry Levan at the Paradise Garage in New York was always near, pushing the boundaries of disco and electro far beyond the “pop music song” conventions and focusing on creating a relentless groove on which soundscapes of sound and rhythm keep being developed and morphed one into another in the mix. The almost constant climax of disco tunes was deconstructed into an all night, trance inducing, sequenced track continuum. In a word, they gave birth not also to house music but to what, to this day, we consider a dance DJ set.

House music first jumped to the balearic island of Ibiza, which still very much retained the underground hippie feel of the seventies, unsung heroes like Jose Padilla or DJ Alfredo where the first on this side of the atlantic to play the new music from Chicago and New York to a white european crowd in the anything goes atmosphere of the island at the time. And from the balearic secrecy, it made to London, where it just went ballistic as fuel for the first generation of rave parties which literally swept across the UK, generating as much panic and confusion in mainstream media and politics as it generated an unprecedented mood of euphoria and political utopianism in an, otherwise, battered, post-thatcherite british youth.

The United Kingdom has, since then, maintained a lively underground house music culture which has mutated and fused with many other styles of anglo jamaican bass music origins, such as UK Garage or Speed Garage that go back and forth in a constant communication process with black and latino communities in the US. But it is within the black communities of the United States where the house music scene has always been evolving and growing. Places like Chicago, New York or Detroit, whose house sound is flawlessly incorporated into its trademark techno sounds, have always been top of the list, but also the crucial house/garage scene from New Jersey or the Baltimore club scene has kept the true spirit of house alive, if yet very much at an underground level.

The rise of club mass tourism in Ibiza, on the other hand has banalized the once innovative balearic house sounds in the island, as much as money allows, making them a sort of intrascedent, washed away, conventionally optimistic sound for male and female normative and commodified bodies at exclusive villa pool parties and superclubs designed to mimic the lifestyles of the super rich. The watered down sounds of that sadly functional sound called tech-house, which is neither techno nor house, of business entertainment mega franchises as Elrow, which are no more than theme parks for middle class white europeans in search of a banal and escape from heir routines, have set the completely distorted image of house music as a rather superficial style of music, that has sprang to European continental countries in the last two decades.

We have been through a series of years in which soulless techno, coming mostly from the catch all wealthy Berlin industry, which has set up the foundations for an endless wave of conventionally called “dark” techno, that has progressively shallowed until becoming just another gimmick commodified sound. And we believe it is the right time to bring back the liberating sounds of house music to everyone’s minds and bodies.

House music belongs to a lineage of black and queer people that have crafted a magical groovy sound that gets inside our bodies and makes us dance until we relase all the energy on the dancefloor creating deep experiences of freedom, both collective and individual. House music has thrived in small queer club basements and in outdoor summer block parties in black hoods alike. Dance crews, be it vogueing, jitting, footworking or breakdancing are a key part of this culture. A culture of dancing, which as New Jersey’s own DJ Qu, one of the producers that has taken house music further in recent years would say: “its not the same as moving along to music”.

House is a feeling, lets get it back

 

Lincoln Park Music Festival 2008, Newark, New Jersey
https://www.youtube.com/watch?v=rN_BJsUcXLE 

manifiesto: Si puede existir, entonces existe

  • mayo 9, 2022 09:56

Mientras bailamos a un ritmo que parece fuera de tiempo
Al que sientes en el metrónomo de tu mente
¿Te ofende que nuestro ritmo parezca extraño
O que haga que tu pensamiento se reordene?
¿No será que entenderías este ritmo al que bailamos
Si se te diera la oportunidad, entenderías mejor este ritmo que bailamos.
Así que mientras te esfuerzas por encontrar la sensación con tus pies
Pregúntate, ¿puedes bailar a mi ritmo?

Míranos bajar a este ritmo con una sensación afro-funk
Mientras nos elevamos a un ritmo con atractivo espiritual
Expresiones de libertad de los descendientes de los esclavos
Dios nos da la fuerza para los nuevos horizontes que debemos afrontar
Primero la esclavitud, luego la mentalidad, ahora la opresión económica
Con este ritmo bailamos, sabemos que hemos superado la prueba
Así que mientras luchas por coger el ritmo con los pies
Pregúntate, ¿puedes bailar a mi ritmo?

El ritmo, el ritmo, el ritmo es nuestra sección de poder
La libertad que sentimos en nuestra alma
Bailamos para aprender esas lecciones
Mientras nuestra historia sigue desarrollándose
Nuestro ritmo, nuestras palabras, nuestras melodías, nuestros regalos
De los dadores de esos regalos
Somos simplemente las terminales a las que han pasado
Así que mientras luchas por coger el ritmo con los pies
Pregúntate, ¿puedes realmente bailar a mi ritmo?

(Blaze, Can you dance to my beat? – Slip ‘n’ Slide, 1998)

 

Cada vez somos más en los márgenes, o mejor dicho, cada vez somos más visibles todes aquelles que ni entramos, ni queremos entrar, en las identidades integradas.

La revuelta contra el supremacismo blanco o la revuelta transfeminista molecular que está produciendo constantemente pequeñas pero innumerables revueltas contra el género, división primaria que nos clasifica y domina desde el origen, son expresiones del hartazgo generalizado que supone el sometimiento permanente de unas personas a otras por motivos que, bajo la apariencia de realidad normalizada, esconden una máquina incesante de destrozar vínculos, comunidades, vidas y ecosistemas.

Lo queer, como grito empoderado que reclama el derecho de autodeterminación de las cuerpas, ha tomado el escenario antagonista central y tiene la potencia de agregar las nuevas luchas anticapitalistas, postgénero y postcoloniales. Y como todas las visiones de un orden alternativo que comienzan a dar señales de extensión y profundidad, lo queer es un territorio en disputa, permanentemente acosado por la cooptación comercial para convertirlo en, todavía, otro fetiche reluciente listo para ser consumido aproblemáticamente.

La cultura de baile underground siempre ha sido un dispositivo político que ha permitido doblemente generar entornos seguros para las identidades disidentes. Ese es el milagro del ritmo sincopado: generar nuevas comunidades caracterizadas por composiciones más plurales y abiertas; aunque pocas veces se haya sido consciente de ello.

Desde sus orígenes contraculturales, afroamericanos y gays en Detroit, Chicago y Nueva York desde mediados de los años 80 hasta la actual oleada de nueva cultura rave, pasando por las sacudidas expansivas que ha ido generando a lo largo de tres décadas entre jóvenes, y no tan jóvenes, de Europa y EEUU, la cultura rave se ha convertido en un método autogestionado para la construcción de comunidades de iguales donde antes había desconocimiento mutuo, incomprensión y, en no pocos casos, odio y violencia. Es el discurso original del Acid House, no importa quién seas antes de entrar en la rave o en el club siempre que tus principios innegociables sean Peace, Love and Unity.

Solo desde los márgenes puede llegar el momento político que entierre definitivamente el antiguo régimen capitalista, cisheteropatriarcal y racista y en su lugar abra un mundo de igualdad y libertad social, comunitaria y personal. Ha llegado el momento de la otredad al frente, siempre otro frente porque nunca estaremos conformes con el discurso dado y nuestro frente nunca podrá ser el mismo. Nuestro frente son muchos frentes que no dejan de mutar, como nosotras, y uno de ellos es la pista de baile.

Nos vemos bailando!
Love, Peace & Unity,

Others To The Front

As we dance to a beat that seems out of time
To the one you feel in the metronome of your mind
Does it offend you that our rhythm looks strange
Or causes your thinking to be rearranged?
Could it be that you would understand this beat to which we dance
More clearly had you been given a chance?
So as you struggle to find the feel with your feet
Ask yourself, can you dance to my beat?

Watch us get down to this groove with an Afro-funk feel
While we get high to a rhythm with spiritual appeal
Expressions of freedom from the descendants of slaves
God gives us the strength for new horizons we must brave
First bondage, then mental, now financially oppressed
With this beat we dance, we know we’ve passed the test
So as you struggle to catch the rhythm with your feet
Ask yourself, can you dance to my beat?

The rhythm, the rhythm, the rhythm is our power section
The freedom we feel in our soul
We dance to learn those lessons
As our story continues to unfold
Our beat, our words our melodies, our gifts
From the givers of those gifts
We’re merely the terminals to which they have passed
So as you struggle to catch the rhythm with your feet
Ask yourself, can you really dance to my beat?

(Blaze, Can you dance to my beat? – Slip ‘n’ Slide, 1998)

 

Each time, we are more and more on the margins, or rather, all those who don´t fit and don’t want to fit in the integrated identities are more visible than ever.

The revolt against white supremacism or the molecular transfeminist revolt that is constantly producing small but innumerable revolts against gender, a primary division that classifies and dominates us from the beginning, are expressions of the generalized tiredness with the permanent subjection of some people to others by reasons that, under the appearance of normalized reality, hide a non stop destruction of bonds, communities, lives and ecosystems.

The queer, as an empowered cry that claims the right to self-determination of the bodies, has taken the central antagonist stage and has the power to add the new anti-capitalist, post-gender and post-colonial struggles. And like all visions of an alternative order that show signs of breadth and depth, queerness is a disputed territory, permanently harassed by commercial co-optation to turn it into yet another shiny fetish ready to be consumed unproblematically.

Although rarely has been aware of it, underground dance culture has always been a political device that has made it doubly possible to generate safe environments for dissident identities. That is the miracle of the syncopated rhythm: generating new communities characterized by more plural and open compositions.

From its countercultural, African-American and gay origins in Detroit, Chicago and New York, since the mid-1980s to the current wave of new rave culture, through the expansive shocks it has generated over three decades among young people, and not so young, from Europe and the US, rave culture has become a self-managed method for building communities of equals where before there was mutual ignorance, misunderstanding and, in many cases, hatred and violence. It is the original speech of Acid House, it doesn’t matter who you are before entering the rave or the club, as long as your non-negotiable principles are Peace, Love and Unity.

Only from the margins can the political moment arrive that will definitively bury the old capitalist, cisheteropatriarchal and racist regime and in its place open up a world of equality and social, community and personal freedom. The moment of the others to go to the front has arrived. It will always be another front because we will never be satisfied with the speech given and our front can never be the same. Our front is made up of many fronts that do not stop mutating, like us, and one of them is the dancefloor.

See you dancing!
Love, Peace & Unity,

Others To The Front