Las escenas locales importan. Marie Malarie y Michelle Mannetti se reclaman abiertamente parte de la escena del Este de Londres. Más concretamente de Hackney ¿De dónde sale esta escena queer que se reclama de uno de los barrios obreros con más historia e identidad de Londres?

La cultura underground no es nueva en Hackney. Desde los años sesenta en adelante, Hackney ha sido un hervidero cultural calentado por los soundsystems y por una multitud de locales pequeños y medianos donde la diáspora anglocaribeña se recomponía como comunidad. 

En los años noventa, Hackney fue lugar de emisión de cientos de radios piratas que emitían Drum and Bass las veinticuatro horas del día. En el cambio de siglo Hackney fue escenario de las épicas raves del colectivo Bedlam, con los míticos Liberator (Julian, Chris y Aaron) como cabezas visibles de una escena que aún continúa viva.

Hackney fue el lugar de nacimiento de todo un género musical, el grime, cruce de distintos estilos hip hop y electrónicos, que marcó los primeros años del siglo XXI y se convirtió en la banda sonora de las periferias multirraciales londinenses. 

Pero como en tantos otros barrios populares con identidad cultural no sumisa, las fuerzas de la gentrificación y la especulación hicieron presa a Hackney con los Juegos Olímpicos de Londres 2012 como motor. La expulsión de muchos de sus habitantes originales y la subida de los precios de la vivienda puso seriamente en peligro la existencia de la escena underground de baile de Hackney. 

A lo largo de toda esta historia, Hackney siempre ha sido el hogar de espacios queer alternativos a los clubes gay tradicionales del centro de Londres. The George and Dragon o Boombox fueron espacios que marcaron una época. Como muchos otros locales underground, los locales queer más celebrados del barrio fueron cerrando, hasta que dos veteranos de la escena, Dan Beaumont y Matt Tucker, abren en 2009 Dalston Superstore, espacio queer que desde un primer momento aspiraba a aglutinar a la comunidad queer del barrio y ampliarla incluyendo su radio de influencia a todo Londres. 

Desde entonces, Hackney no ha dejado de crecer y consolidarse como centro de una nueva escena queer, con Michelle Mannetti y Marie Malarie como figuras reconocibles dentro de esta escena, que recoge la antorcha de la tradición underground de Hackney.

**********

HACKNEY STATE OF MIND

Local scenes matter. Marie Malarie and Michelle Mannetti openly claim to be part of the East London scene. More specifically, Hackney. Where does this queer scene, a scene which appears is one of London’s most historical and identifiable working class neighborhoods, come from?

Underground culture is not new to Hackney. From the 1960s onwards, Hackney has been a cultural hotbed, heated by sound-systems and a multitude of small and medium-sized venues where the Anglo-Caribbean diaspora got together as a community. 

In the nineties, Hackney was a broadcasting site for hundreds of pirate radio stations that played Drum and Bass around the clock. At the turn of the century, Hackney has turned into the scene of the epic raves of the Bedlam collective, with the mythical Liberator (Julian, Chris and Aaron) as the visible heads of a scene that is still alive.

Hackney became the birthplace of a whole musical genre, grime, a cross between different hip hop and electronic styles, which marked the early years of the 21st century and turned into the soundtrack of London’s multiracial peripheries. 

But as in so many other popular neighborhoods with a non-submissive cultural identity, the forces of gentrification and speculation took Hackney by storm with the London 2012 Olympic Games. The expulsion of many of its original inhabitants and rising house prices seriously jeopardized the existence of Hackney’s underground dance scene. 

Throughout all this history, Hackney has always been home to alternative queer spaces as an opposing force to the traditional gay clubs of central London. The George and Dragon or Boombox were spaces that marked an era. Like many other underground venues, the most celebrated queer venues in the neighborhood were closing, until two veterans of the scene, Dan Beaumont and Matt Tucker, opened Dalston Superstore in 2009, a queer space that from the beginning aspired to bring together the queer community of the neighborhood and expand its radius of influence to include the whole of London. 

Since then, Hackney has continued to grow and to serve as the center of a new queer scene, with Michelle Mannetti and Marie Malarie as recognizable figures within this scene, which picks up the torch of Hackney’s underground tradition.